Archive for 11 enero 2008

La locura de Knietzsche

enero 11, 2008

Tal como lo explica el siguiente artículo en inglés, el ego elefantiásico de Nietzche no pudo resistir que sus escritos fueran recibidos con apatía durante su vida. Curiosamente su filosofìa recien comenzó a ser estudiada cuando ya tenía 10 años de loco, es poco probable que haya perdido la razón por la sífilis que es una enfermedad física, sino por una cosmovisión exacerbadamente egocentrista que lo llevó a creerse supremo, su arrogancia llegó a tal grado de irracionalidad que escribió títulos como: “Por qué soy tan inteligente” ó “Por qué escribo libros tan buenos”, así pues su ezquizofrenia fue consecuencia de un pensamiento que con el tiempo fue cada vez menos convencional hasta llegar a la pérdida de la razón que creía tener. De ahí la convicción racional de que la falta de fe puede ser peligrosa para la salud no solo física sino también mental.

Nietzsche madness

by Evan Lagasse

Friedrich Nietzsche’s self-aggrandizing ego could not withstand the sting inflicted by the general apathy that greeted his writings during his lifetime.

Ironically, by the 1890s, when intellectuals in his native Germany finally began widely studying the existential philosopher, Nietzsche had already descended into a 10-year madness.

Nietzsche’s illness, which also left him physically deteriorated, was diagnosed by doctors at the University of Jena as progressive paralysis on a syphilitic basis, according to the Web site, “Nietzsche in Castilian.”

This diagnosis has since been challenged and debated.

Whatever the cause, his diagnosed dementia encompassed only the final years of his life, but it acted almost as a zenith for a thought process that became less and less conventional as the years went by.

His prodigious rise to university professor at the age of 24 was less the result of hard work in the teaching field and more a byproduct of his considerable intelligence.

He had little taste for anything but his philosophical work.

Nietzsche, like Nash, thought on a different plane, toeing the line between exceptional human thought and nonsense, the quirky behavior of an eccentric and insane person.

He would eventually slip fully into madness.

His final book, “Ecce Homo,” written in 1888 but published posthumously in 1908 along with letters he wrote around the same time, provide some insight into Nietzsche’s dementia.

Nietzsche’s intelligence was rivaled only by his arrogance, which grew even stronger toward the end. Among the chapter names in “Ecce Homo” were “Why I am So Clever” and “Why I Write Such Good Books.”

He began signing his correspondence with the name of Dionysus, the Greek god of wine, fertility and agriculture.

In three drafts of the same letter, he signed the first “Nietzsche Caesar Dionysus,” then “Nietzsche Dionysus” and then simply “Dionysus.”

According to the Web site brainyquote.com, Nietzsche once wrote, “For art to exist, for any sort of aesthetic activity to exist, a certain physiological precondition is indispensable: intoxication.”

Dionysus was associated with the “personal delivery from the daily world through physical or spiritual intoxication,” according to Encyclopedia Mythica.

Nietzsche’s intoxication was not physical like Parker’s but more of the ethereal variety like Nash’s.

Nietzsche, like Nash, believed that his “insane” thoughts were essential to his philosophical ponderings. In the end, however, these thoughts became less and less grounded in reality, consuming not only his life but something he deemed much more important, his life’s work.

Filosofía griega: ¿Cuna de la razón ó esoterismo seudoracional?

enero 11, 2008
FILOSOFIA GRIEGA: ¿CUNA DE LA RAZÒN O ESOTERISMO SEUDORACIONAL?

El filosofo griego Platón creía en la reencarnación, y decía que nosotros al aprender en verdad recordamos lo que ya habíamos visto en nuestra vida pasada. El alma que es inmortal había estado contemplando las ideas puras, y este mundo solo es un pálido reflejo de ese mundo ideal.
Así pues el padre de la tan mentada filosofía griega no era más que un esotérico que al igual que sus colegas hindús creía en cosas tan irracionales y absurdas como la reencarnación, o sea que si te portabas mal te convertias en sapo, obviamente el infierno es mucho mas creible que eso, por lo tanto la razòn no puede basarse en filosofías humanas antojadizas y esotéricas sino en la única verdad confiable transmitida por Dios a los hombres, es decir, Jesucristo, la única auténtica encarnación de Dios que ha habido en el mundo.

Alberto Gonzales Z

¿Todos los caminos llevan al cielo?

enero 11, 2008

¡ Buen día ! Suena bonito tratar de reconciliar a todas las religiones y filosofìas en una sola creencia como pretenden los gnósticos, pero en realidad solo se lograría una mezcla esotérica y antinatural que estancarìa a toda la humanidad en la mediocridad moral y espiritual, por el simple hecho de que así como no se puede juntar el agua y el aceite, ni la luz con las tinieblas, no se puede juntar la verdad con el error, pues si todos los caminos llevaran al cielo hace tiempo que el mundo sería un paraiso, pero obviamente las creencias paganas que promueven la idolatría, la promiscuidad y los sacrificios humanos no llevan a ningún cielo, por eso es fundamental vincularnos con el Creador del maravilloso diseño inteligente que nos rodea, no por medio de nuestros mèritos sino por medio de la fe transformadora en el sacrificio expiatorio de Jesucristo por nuestras maldades.
Es cuestión de fe, razón y sentido común.

Atentamente,
Alberto Gonzales Z.